La terapia intervencionista no solo es innovadora, sino que también abarca una variedad de técnicas diseñadas para tratar problemas específicos de manera efectiva y mínimamente invasiva. Conocerlas te ayuda a entender cómo funcionan y cuándo pueden ser útiles.

1. Bloqueos nerviosos

Los bloqueos nerviosos consisten en inyectar anestésicos o antiinflamatorios cerca de un nervio específico para reducir el dolor. Son especialmente efectivos en:

  • Dolor lumbar o cervical

  • Neuralgias

  • Dolor postquirúrgico

2. Infiltraciones intraarticulares

Este procedimiento consiste en inyectar medicamentos directamente en la articulación afectada, como rodilla, hombro o cadera. Ayuda a:

  • Disminuir inflamación

  • Reducir dolor articular

  • Mejorar la movilidad

3. Neuromodulación y radiofrecuencia

La radiofrecuencia aplica energía para modificar la actividad de los nervios que generan dolor crónico. Es útil en:

  • Dolor de columna

  • Artritis crónica

  • Lesiones musculoesqueléticas persistentes

4. Procedimientos guiados por imágenes

Cada técnica se realiza con ayuda de imágenes (ecografía, rayos X, tomografía o resonancia magnética), lo que garantiza precisión y seguridad. Esto permite que el tratamiento llegue exactamente a la zona afectada, reduciendo riesgos y efectos secundarios.

Conclusión

Conocer estas técnicas te permite tomar decisiones informadas sobre tu salud y explorar opciones menos invasivas que la cirugía. La terapia intervencionista ofrece soluciones eficaces, seguras y precisas para diversos tipos de dolor y lesiones.